Pensar que el empresario lo es todo o que el vendedor no necesita ni depende de nadie es un error. El creer que ambos están en extremos diferentes también es un error. Lo que si es cierto es que ambos tienen roles y posiciones diferentes dentro de una empresa, pero tanto el empresario como el vendedor son útiles y tiene un gran valor dentro de la empresa.

El empresario es quien dirige, planea, contrata y pronostica, pero todo eso estaría muerto sino existiera quien ejecutara todas las actividades necesarias para obtener el máximo de utilidades. Decir que el empresario no necesita del vendedor no es cierto, pues el vendedor es quien está en contacto directo con los clientes, son quienes cierran las ventas y elevan las utilidades. También decir que el vendedor no necesita del empresario es equívoco, pues el empresario es quien lo contrata, le proporciona una fuente de trabajo, le asigna un salario y es quien le reconoce su esfuerzo.

Si faltara alguno de ellos la empresa no serían una verdadera empresa, pues si no existiera el vendedor, no hubieran contactos externos, no se llegaría hasta el cliente, no se conseguiría una venta y por lo tanto no habrían utilidades, y si por el contrario no existiera el empresario, primero no existieran fuentes de trabajo y aunque existiera todo lo anterior no habría quien las controle,  asigne, distribuya y tantas otras actividades importantes por realizar.

Por eso es de suma importancia que exista una estrecha relación y comunicación entre el vendedor y el empresario, también es importante la confianza entre ambos, saber decir las cosas correctas en el momento indicado y saber corregir cuando sea necesario.

Es de total aceptación decir que ambos son un equipo y se necesitan mutuamente para desempeñar todas las actividades y que deben trabajar en conjunto para alcanzar las metas y objetivos trazados para cada periodo establecido.

Aunque los roles y posiciones  son totalmente diferentes están ligados entre si para desarrollar eficientemente las actividades demandadas para maximizar las utilidades en el menor periodo posible.

Un empresario no es un vendedor y un vendedor no es un empresario pero ambos se complementan para hacer exitosa a la empresa.