Es curioso escuchar y hasta suena gracioso que algunas personas se refieran a un producto de otra marca con un nombre genérico que se ha posicionado en su mente por haber sido la primera marca en aparecer en el mercado. Por ejemplo: Gillette fue el primer rastrillo de afeitar que apareció en el mercado para comercializarse, pero hoy en día es común escuchar personas que quieren comprar un rastrillo de afeitar de otra marca pero al pedir el rastrillo dicen “quiero una Gillette”, aún cuando el producto es de otra marca, el problema está en que Gillette por ser el primer rastrillo de afeitar se posicionó tanto en la mente de las personas como un nombre genérico que hoy en día las personas por lo general llaman a todos los rastrillos de afeitar como una Gillette.

Lo mismo ha sucedido con Kotex, Kotex es una marca de toallas femeninas, pero de igual manera algunas personas dicen: “compraré unas Kotex”, cuando lo que en realidad están comprando son toallas femeninas Saba o de otra marca, el punto está en que las personas y en especial las mujeres que son las que compran el producto tienen tan penetrada la marca Kotex que ahora la consideran o la adoptan como un nombre genérico.

La razón por la cual algunas personas no hacen la diferencia de una marca a otra, es porque la primera marca que apareció en el mercado se adueñó de su mente, y esto algunas veces repercute en su decisión de compra.

Es común y aceptable que la primera marca que aparece de un producto sea la que se robe la concentración de las personas y a veces les parezca a otras empresas imposible de eliminar de la mente de los clientes, cuando éstos se están refiriendo a su producto con el nombre genérico resultado de la primera marca en penetrar en la mente de los consumidores.

¡Un nombre genérico puede ser problema para las empresas que ofrecen un producto sustituto pero de otra marca!