Hoy en día las empresas están preocupadas por invertir tanto en la publicidad de sus productos, creyendo que entre más publicidad se tenga los resultados en ventas serán mayores.

Es común ir por las calles y escuchar una mezcla de ruidos a causa de la publicidad de algunas empresas que lo único que pretenden con esa acción es ser escuchados y poder persuadir al cliente para que adquiera el producto.

Cada vez hay más empresas que día a día nos bombardean con anuncios publicitarios, pero el problema para las empresas radica en que cada día les ponemos menos atención a sus anuncios porque se han convertido en un ruido total para nuestros oídos.

Lo que las empresas deberían de hacer  es ser más creativos en sus anuncios publicitarios, deberían de crear anuncios no tan largos para así captar la atención de los clientes y evitar el ruido publicitario que hoy en día no les trae ningún beneficio.

Las empresas suelen aburrirse y hasta molestarse cuando al salir a las calles son atacadas con una y otra publicidad que lo único que logra es incomodar a las personas.

Las empresas deberían de considerar el daño que le están causando a los consumidores y evaluar que no es la cantidad de publicidad la que atrae a los clientes.

La publicidad es una herramienta ideal para dar a conocer un producto, pero el mal uso de los medios de publicitarios es perjudicial para las mismas empresas que los utilizan, pues cuando incomodan a las personas con tanta publicidad lo único que logran es alejar más a los clientes potenciales en lugar de atraerlos.

Las empresas han hecho mal uso de la herramienta PUBLICIDAD, porque ya no sólo dan a conocer el producto, sino que lo han convertido en un ruido del cual las personas tratan de huir lo antes posible. Aunque después las empresas tratan de borrar esa mala imagen de las mentes de los consumidores, se les hace muy difícil, pues las personas ya se han impregnado en sus mentes la idea de que dichas empresas han creado momentos de incomodidad al ser atacados con tanta publicidad.

Las empresas deben interesarse por comunicarles a sus clientes  lo que les ofrecen pero midiéndose en cuanto al uso de la publicidad para no convertirla en ruido.