Conocer qué es lo que quieren y desean los consumidores es vital para que una empresa logre el éxito, pues es un grave error fabricar un nuevo producto sin antes haber estudiando con anticipación si existía una necesidad en las personas y que ste nuevo producto se las podría satisfacer. Si las empresas se dedicaran a crear nuevos productos sin un enfoque específico en un segmento de mercado determinado, entonces la fabricación de dicho producto resultaría en vano.

Una empresa es capaz de vender un nuevo producto y lograr el éxito a través de ese producto, siempre y cuando ese producto satisface una necesidad específica, para que las personas tengan el impulso de comprarlo y acepten el precio sin mayor problema.

Para evitar que el producto sea un fracaso se debe de realizar un estudio preliminar de mercado para conocer plenamente al consumidor en cuanto a sus gustos, preferencias, necesidades, estilos de vida, valores, creencias, etc.

Pero conocer al mercado no solo implica conocer a los consumidores y posibles clientes, sino que también se debe conocer a los competidores, distribuidores, proveedores, factores ambientales, etc., porque esto también ayudará a que una empresa obtenga un éxito en sus actividades.

Para introducir el nuevo producto debemos conocer y analizar el mercado al cual nos dirigiremos, pues si nos enfocamos a todo el mercado en general lo más seguro es que fracasemos, pues el producto no ha sido creado o diseñado para todo el mercado sino que para una porción específica, es decir que todo el mercado no tiene la misma necesidad, ya sea por su edad, género, gustos, creencias, ubicación, poder adquisitivo, etc.

Es también importante reconocer que aunque existen diferentes mercados que poseen una misma necesidad, éstos también difieren en sus deseos, recursos, etc., y esto también les ayudará a las empresas a la hora de elegir su mercado objetivo.

Ya introducido el nuevo producto, las empresas nunca deben de dejar de conocer a sus clientes, de lo contrario se deben de estar analizando para que la empresa sepa con seguridad qué es lo que no les gusta a sus clientes del producto, qué les gustaría que la empresa mejorara, y la empresa debe estar dispuesta a mejorar  e innovar el nuevo producto para que los clientes se sientan complacidos con el producto y no se vayan fácilmente con la competencia.

¡Las empresas no conocen para  siempre al mercado, pues los mercados cambian a través del tiempo en sus gustos y preferencias!