Podríamos decir que un empaque solo es parte de la apariencia externa del producto, pero en realidad es un aspecto muy importante para que el cliente sea convencido para que compre el producto.

Los empaques ofrecen señales de comunicación de lo que es un producto y puede ser un punto de partida para que los consumidores tomen la decisión de comprar.

Algunos expertos en Marketing señalan que los empaques deben:

  • Atraer los sentidos: es decir deben ser tan atractivos que sean capaces de persuadir a los consumidores. Su impacto debe ser tan grande que desde el momento de que la vista del consumidor lo perciba le motive a acercarse al producto mismo para observarlo, tocarlo y hasta tener el deseo de comprarlo.

 

  •  Hacer conexiones emocionales: el empaque también debe crear emociones en los consumidores que los conecte directamente con el producto y que les cree un sentimiento perdurable.

 

  •  Mejorar la experiencia de marca de un consumidor: un empaque crea  una experiencia memorable entre la marca del producto y el cliente o consumidor.

El empaque debe de ser elaborado de tal manera que atraiga la atención de los consumidores, los colores, las formas y el contraste de dicho empaque deben de combinarse para atraer a los consumidores.

También el empaque puede apoyar y mejorar el posicionamiento de un producto y ayuda a convencer a los consumidores de comprar el producto.

Hoy en día las empresas han creado estrategias en cuanto al empaque y se han valido de la razón de apoyar una causa específica para diseñar un empaque diferente que convenzan a las personas que la empresa apoya y es parte de una causa, un ejemplo de estos empaques son los empaques ecológicos, en donde los diseñadores de empaques deben considerar asuntos ambientales, como el reciclado y la biodegradación.

Los encargados del diseño de empaques deben ser tan creativos a la hora de crear un nuevo empaque para impactar al consumidor.