El trato que reciben los empleados en una compañía es fundamental para que ellos proyecten el mismo trato a los clientes de la empresa.

A veces los ejecutivos de las empresas no tratan bien a los empleados, no se preocupan por ellos, no los incentivan, no los animan, etc., entre otros factores que pueden ayudar a que un empleado se sienta importante para la empresa y a pesar del trato que les dan a los empleados quieren que éstos traten bien a los clientes quienes son su mayor objetivo. Pero ¿Qué pasa con los empleados que no son bien tratados? Bueno en algunos casos ellos proyectan en los clientes el mismo trato que reciben dentro de la empresa, ya sea por resentimiento, costumbre, desmotivación,  u otro factor determinante de esa actitud y lo peor del caso es que si los empleados tratan mal a los clientes, ellos difícilmente se sentirán bien y no se comprometerán con la empresa y muchos menos será un cliente fiel.

Puede darse el caso que llega un nuevo cliente a la empresa, y éste observa que en la empresa no le dieron la bienvenida, no lo saludaron, no se interesaron por él, entonces lo más normal que podría hacer ese cliente es no volver a esa empresa y buscar una donde lo traten mejor, porque hoy en día los clientes ya no buscan solo satisfacer una necesidad, sino que quieren que las empresas les despierten sus emociones y le creen una experiencia con el producto y servicio.

Entonces, el trato que los empleados reciben puede ser el punto de partida del trato que ellos darán a los clientes, por eso las empresas se deben de preocupar por buscar maneras con las cuales puedan hacer sentir bien a los empleados para que ellos también hagan sentir bien a los clientes.

Un empleado que no es bien tratado, muchas veces no da el todo por el todo en  la empresa, no se esfuerza, no supera las expectativas ni las metas asignadas, hace sólo lo que se le pide y nada más, trabaja solo por recibir un salario, porque ellos piensan que si no le interesan a las empresas a ellos tampoco les importa el poder contribuirles más de lo pedido porque al final no reconocen su esfuerzo, ni  mucho menos los incentivan.

Un cliente que no es bien tratado fácilmente se va de la empresa y comunica a otros clientes prospectos de lo qué es la empresa y del trato que proyecta, entonces esto se convierte en una pérdida radical para la empresa, pues pierde a un cliente que ya estaba ganado y pierde la oportunidad de ganar a un nuevo cliente.

Si una  empresa  quiere que sus empleados traten bien a los clientes deben de comenzar por tratar bien a los empleados, pues ellos son los que tienen el contacto directo con dichos clientes.

¡Quien recibe un buen trato, proyecta un buen trato!