En la mayoría de los rubros empresariales o en la mayoría de industrias, siempre existe la empresa líder en cualquiera de los productos o servicios, pero de igual manera, también existen empresas que se ubican en el segundo lugar con su producto principal, pero aunque esté en el segundo lugar la empresa líder siempre tendrá que luchar con este competidor; porque puede ser que solo los separe un pequeño porcentaje y por eso la empresa líder tiene miedo que la alcance y hasta la supere.

Las empresas que se encuentran en segundo lugar realizan estrategias para retar o atacar a la empresa líder dentro del mercado donde se desarrolla para así lograr de alguna manera una posición de liderazgo.

Por esa razón la empresa ubicada en el segundo lugar debe atacar al líder, ya sea con las mismas armas que usa el líder o con estrategias agresivas, ya sean frontales o laterales.

Cuando una empresa ataca de forma frontal utiliza las mismas armas que el líder, como por ejemplo usando la misma estrategia de promoción, ofreciendo el producto al mismo precio, etc., y lo que se busca con este ataque es igualar el producto, la promoción, el precio y la distribución de la competencia. Con esta forma de ataque la empresa verifica cuáles son los puntos fuertes del líder y se enfoca directamente en atacar esos puntos para que se le dificulte al líder sacar ventaja de ellos.

Pero también existe otra forma de ataque que utilizan las empresas y es el ataque lateral, el cual consiste en atacar los puntos débiles del líder o aquellos  que no han sido atacados totalmente.

La empresa que ocupa el segundo lugar se vale de esos puntos débiles del líder para aprovecharlos y hasta convertirlos en puntos a su favor para crear una ventaja competitiva sobre el líder.

Toda empresa debe saber claramente, cuál será su campo de batalla, en qué puntos se enfocará, cuando los atacará, que hará y también debe de evaluar su capacidad de cualquier reacción del líder y su defensa ante cualquier cosa que se le presenta en el momento del ataque.