Creo que ya quedó atrás el tiempo en que los clientes se enfocaban únicamente en buscar un producto para satisfacción de sus necesidades, se concentraban únicamente en ese producto o en una determinada marca y en su mayoría le eran fieles a esa marca y lo más gratificante para la empresa es que esos mismos clientes hacían publicidad al producto bajo lo que se conoce como publicidad de “Boca en Boca”.

Pero hoy en día, al igual que todas las cosas han sufrido notorios cambios, esta situación también ha cobrado relevancia, pues ahora los clientes no solo buscan productos para satisfacer una necesidad determinada, sino que buscan resultados, es decir que ese producto les cause algo más que una satisfacción, es decir tal vez una experiencia, un cambio, una mejora, la solución de un problema, etc.

Ahora las personas eligen una comida en un restaurante, no solo para saciar su necesidad de comer, sino porque esa comida les causa un agrado, un buen  sentir en su paladar, les trae un recuerdo o experiencia, etc.

Los clientes ya no quieren pagar por algo que ya no funcione, que no los haga sentir bien, que no los inspire o motive, sino que prefieren productos que causen gratos resultados en ellos mismos.

Cada día los clientes se están volviendo más exigentes, y no se conforman con algo que no los convenza, por eso las empresas hoy en día se preocupan por mejorar lo que ellos están ofreciendo a los clientes y así complacerlos de la mejor manera.

Los clientes se han convertido en una parte tan importante para la empresa que es una de las razones por la que luchan para mejorar.